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Publicado el: Lunes, 29 de agosto de 2016 a las 9:10 am

Menú Diario Cafetería el Tigre

El menú para el día de hoy Lunes, 29 / agosto / 2016


menus-1

Cafetería

  • Arroz Blanco
  • Arroz Guisado
  • Habichuelas Rojas
  • Meatloaf
  • Pepper Pollo
  • Pavo Asado
  • Berenjena Guisada
  • Ensalada Verde
  • Coditos
  • Flan de Vainilla

Deli

  • Mini Pizza

Combos con papitas y refresco:

  • Wrap
  • Hamburger

Variedad de Sandwiches

Monday 29 de August del 2016


Publicado el: Miércoles, 6 de julio de 2016 a las 10:15 am

Matricúlate en 15 créditos para agosto 2016

adelanta


Publicado el: Jueves, 16 de junio de 2016 a las 11:44 am

Ya comenzó el proceso de Matrícula para agosto 2016

programa

Programa de agosto – diciembre 2016 (2017-10) (new)


Publicado el: Jueves, 31 de marzo de 2016 a las 8:54 am

Reflexión No. 10: “Después de resurrección… ¿qué debe ocurrir?”

ref10Texto Bíblico Clave: “…el sudario no estaba con las vendas sino enrollado en un lugar aparte” (Juan 20: 7b/NVI/1999).

…El color blanco distintivo en los paños litúrgicos, flores (lirios blancos), decoraciones alusivas al momento, etc. –son los elementos que vimos en los templos el domingo de resurrección. Y con mucha razón; los símbolos son importantes a toda la Tradición Cristiana. Por otro lado, el énfasis en el milagro de la resurrección fue un asunto planteado en todos los púlpitos de las diversas iglesias. Asunto obligatorio, obviamente. La resurrección es un asunto de fe (religioso) y no de índole científico. Y, desde dicha perspectiva debe atenderse y comprenderse.

(más…)


Publicado el: Martes, 15 de marzo de 2016 a las 10:59 am

Reflexión No. 9: “Una Fe Adulta”

jesusTexto Bíblico Clave: “Entonces los apóstoles le dijeron al Señor: ¡Aumenta nuestra fe!”

(Lucas 17: 5/NVI/1999).

Contrario a como muchos piensan, la fe es un asunto que trasciende el hecho de solo asumirla o tenerla para “creer” y “obtener grandes cosas por parte de Dios.” La fe según el contexto del texto clave (Lc. 17:5) está muy relacionada también con nuestra necesidad de ella para ser formados como buenos discípulos de Jesús.

La fe aunque involucra los elementos intelectuales de comprensión y la convicción de la verdad (Rom. 10:11); se relaciona también con nuestro “actuar” en torno a la verdad. Al referirme a la verdad, me refiero al mensaje revelado que hemos recibido en las Sagradas Escrituras y no a una doctrina o creencia en particular. Esto significa que donde hay fe habrá la voluntad de actuar sobre esta verdad. En palabras sencillas, existe una relación muy íntima entre “el creer” y “el hacer.” Entre “recibir las enseñanzas de Jesús” y “ponerlas por obra o práctica.” No se puede se puede ser discípulo de Jesús si no se internaliza la fe y con ello, se traspola a la praxis diaria. Tal como indica Santiago: “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma” (2:7).

En el texto bíblico en cuestión (Lc. 17:5) –los discípulos piden que se les aumente la fe, no para enfrentar las fuerzas del mal o hacer grandes milagros. Se han dado cuenta que seguir a Jesús implica un corazón limpio y responsable ante Él (ver versos anteriores Lc. 17:1-4). La enseñanza de todo el pasaje (Lc. 17: 1-10) muy bien apunta a que, el discipulado tiene “un costo/unos requerimientos” y por ende, los discípulos piden fe para poder asumir las exigencias del Reino de Dios. Más que exigencias, seguir a Jesús implica una forma de vida.

Si leemos con detenimiento todo el pasaje descubriremos que Lucas está comunicando algo en particular a su comunidad de fe. No podemos perder de perspectiva que los evangelios fueron escritos a comunidades particulares y con una teología particular. Por ello, Lucas, utilizando la presente historia parece plantear que la fe está muy relacionada con una ética de vida que nos llama a un “deber.” Así por ejemplo, fe para ser personas de testimonio ante el mundo. Fe para ser capaces de perdonar cuando es requerido, fe para ser agradecidos a Dios por lo bueno y lo malo, fe para abrazar y amar al necesitado, fe para mantenernos firmes en el camino de seguir a Jesús –aún cuando haya deseos de claudicar o abandonar el mismo. ¿Cuántas veces las mismas pruebas y crisis de la vida nos empujan a pensar tal cosa? De hecho, en el Antiguo Testamento, la palabra relacionada a la fe, es la palabra hebrea “aman” y tiene la connotación de “estar firme,” “ser estable”. Es decir, estar firme en tiempo de prueba por la confianza puesta en las promesas de Dios. Por tanto, los discípulos van a Jesús y le piden fe porque ellos saben que no pueden dar el grado. Necesitan ser asistidos por la gracia de Dios.

Jesús sabe que sus discípulos no son los mejores en asuntos de fe. Él sabe que eso es algo que irán desarrollando en el camino. El texto bíblico expone que ellos reconocen su necesidad. Tienen poca fe, pero tienen deseos de crecer espiritualmente y dicen: “aumenta nuestra fe.” Ellos piden una “fe adulta.” ¿Qué es una fe adulta? La fe adulta es aquella que posee, al menos, dos componentes básicos:

  1. Una fe adulta es una que busca formación: En la Biblia, particularmente en el Nuevo Testamento, los que se constituyen en seguidores de Jesús son quienes siguen un “camino.” El concepto “camino” es una de las expresiones más antiguas que se usaba para referirse a aquellos que han asumido la realidad de seguir a Cristo. Es decir, los primeros cristianos que seguían a Cristo eran llamados los del camino o seguidores del camino (del griego “hodos”).

El que sigue a Cristo es alguien que ha sido sacado de la orilla, del margen de la vida, y puesto en un camino donde habrá no sólo de experimentar seguir a Cristo, sino que tendrá que internalizar y poner por práctica lo que aprende de Jesús.

Hoy día, a muchos que dicen ser creyentes no les agrada ser formados. Piensan que lo saben todo. Por otro lado, evaden el diálogo y correlación entre la fe y la razón. Sin embargo, históricamente –en la iglesia, el principio de formación es vital. El que quiere seguir a Jesús “tiene que formarse.” Cuando los discípulos piden que se les aumente la fe, hay allí en esas palabras un grito por la formación. ¡Señor enséñanos, guíanos, fórmanos! La formación es el principio básico para el crecimiento espiritual. Muchos han entendido y entienden la formación como una mera instrucción. La formación es aquello que nos capacita desde la Palabra de Dios para responder eficazmente en la liberación y transformación de mi vida, de los míos, de la iglesia y del mundo.

  1. Una fe adulta es una fe que busca depender de Dios: Esto implica que nuestra fe y capacidad para creer está asistida por Dios. Que la fuerza para enfrentar las “crisis de la vida” que nos llegan –viene de Dios y no siempre de nuestra propia capacidad. En la crisis la mente se nubla, se confunde, la gente se turba y por tanto, necesita confiar en Dios para descansar en él, y no sólo en nuestra propia capacidad física, espiritual y emocional. Una fe que depende de Dios reconoce que Dios es Soberano y que él sabrá cómo obrar en cada situación. Una fe adulta es una fe que no le exige a Dios “milagros” para clarificar si Dios está o no está con nosotros. Una fe adulta es una fe, que simplemente descansa en Dios y aprende a depender de su gracia.

¿Qué tipo de fe estamos viviendo? ¿necesitas que tu fe aumente? Dos asuntos vitales. Primero, confia en la formación de Dios a tu vida. Cada prueba, cada experiencia de la vida, cada día siguiendo a Jesús –es un día de formación y aprendizaje. Considero que no hay experiencias “malas”, sino experiencias que forman y nos ayudan a ver la vida de otra manera. Segundo, si te falta la fe, simplemente pide a Dios que te asista en tal proceso. Somos seres humanos y la fe es un don de Dios.

¡Así nos ayude el Señor!


Publicado el: Jueves, 25 de febrero de 2016 a las 4:10 pm

Reflexión No. 8: “¿Qué es la Vida Cristiana?”

reflexionTexto Bíblico Clave: “Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración” (NVI –Hechos 2:42).

La vida cristiana es una, marcada por etapas, procesos y experiencias. Se nutre de la fe en Dios cuyo conocimiento (Rom. 10:17) se adquiere a través de las Sagradas Escrituras (revelación especial), entendidas en el cristianismo como reveladas por Dios al ser humano.

Por ello, la vida cristiana se da en el contexto de una dimensión escritural que a su vez forja una visión ética y doctrinal bajo la cual el creyente se “forma” y “conduce” su vida a la luz de unas creencias. Es decir, de lo que se ha creído. De ahí en adelante, la vida cristiana es un “caminar conforme a...” y no una mera filosofía de vida personal.

Es “vida” porque se enmarca en la premisa de un estilo y forma de vivir y es “cristiana” porque dicha forma de vivir se remite –en principio– al sujeto central y de devoción de la misma: Cristo Jesús. Por otra parte, es “cristiana” porque habrán de asumirse (a través del seguimiento y discipulado), los postulados y enseñanzas de Jesús desde los Evangelios. Asunto que la Iglesia fue trabajando desde la sistematización de la doctrina con los Padres de la Iglesia. De ahí que, la vida cristiana tiene:

  • Un componente escritural: La Biblia.
  • Un componente experiencial: La fe del que cree y sus vivencias en torno a ella.
  • Un componente de Tradición: La Tradición recibida de la Iglesia.
  • Un componente comunitario: La comunidad de fe y escenario donde se conforma el crecimiento del creyente.
  • Un componente cultural: Dado que la vida cristiana no se da en la marginalidad de la sociedad, sino en sociedad; la cultura será entonces el “locus”/lugar teológico desde donde la Iglesia contribuirá a la transformación del mundo.

Con todo ello, de qué vale considerar las doctrinas y postulados de la Iglesia si la vida cristiana no se asume como “forma de vida.” De qué vale el conocimiento de… si el corazón no está doblegado a… De qué vale “saber” si no ha habido “conversión.” De este modo, quien dice vivir la vida cristiana deberá entender que la vida cristiana es algo más que asistir al templo, cantar himnos, orar, guardar ciertos preceptos, etc. Se trata de “internalizar” la fe para “vivir” la fe conforme a las enseñanzas y vida de Jesús.

De manera simple, la vida cristiana es entonces: una forma de vida que se inicia con un encuentro con Cristo (conversión), el seguimiento de Cristo a través de sus enseñanzas, la puesta en práctica de dichas enseñanzas, y en gratitud –la comunicación de todo ello a otros seres humanos. Es decir, la vida cristiana, dado que se da en “comunidad,” dicha comunidad de fe habrá de poner a dispocisión de otros el regalo de amor de Dios que nos fue dado en Cristo Jesús (Jn. 3:16).

En resumen, como dijo el apóstol Pablo: “Ya no vivo yo, más ahora Cristo vive en mí” (Gál. 2:20). Se trata de tener a Cristo en el corazón y éste manifestado en nuestra forma de vivir. Y, por tanto, que dicha experiencia se vea reflejada en nuestro diario vivir.

No importa la tradición cristiana que profeses, la invitación es la siguiente: vayamos al Culto o la Misa y desde nuestras respectivas tradiciones de fe pongamos en práctica lo que significa “ser creyente.”


Publicado el: Lunes, 22 de febrero de 2016 a las 3:02 pm

Reflexión No. 7: “¿Qué es la Cuaresma?”

CuaresmaTexto Bíblico Clave: “Entonces Jesús volvió a gritar con fuerza, y entregó su espíritu” (NVI –Mateo 27:50).

La Cuaresma es el tiempo litúrgico que ha establecido la iglesia cristiana para prepararnos y conducirnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestras faltas y de cambiar algo de nosotros para ser mejores creyentes y poder vivir en mayor comunión con Cristo.

La Cuaresma dura 40 días y seis domingos antes de resurrección; comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Domingo de Ramos, día que se inicia la Semana Santa. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, las diferentes iglesias de tradición cristiana hacen un esfuerzo por memorar los eventos importantes en el ministerio de Jesús así como su pasión, muerte y resurrección. Por ello, los diferentes mensajes (sermones) que se ofrecerán desde el púlpito nos conducen a un encuentro con la cruz.

El color litúrgico de este tiempo es el púrpura (lila) que significa luto, penitencia y la realeza de nuestro Señor Jesucristo. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Sin embargo, la mayor riqueza de este tiempo consiste en la reflexión que cada uno de nosotros pueda realizar en torno a nuestra renovación espiritual en relación a Cristo. El camino de seguir a Jesús requiere momentos de renovación espiritual para poner en perspectiva nuestras prioridades en la vida.

Es un tiempo en que, con alegría y solemnidad, proclamamos, recordarnos y respondemos a la muerte expiatoria de Cristo. Cuaresma enfatiza entonces lo que Jesús hizo por nosotros. Recordemos pues, tal obra de amor.


Publicado el: Miércoles, 28 de octubre de 2015 a las 11:40 am

Reflexión No. 6: ¿Quién es mi prójimo?

manos reflexiónTexto Bíblico Clave: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aún a los más pequeños, a mí lo hicisteis” (BLA –Mateo 25:40).

Después de un arduo día en el que tuve la oportunidad de predicar en el Aniversario de una Iglesia –acerca de la historia de Bartimeo el ciego (Mc. 10: 42-56), un marginado por la sociedad de su época; en la tarde como de costumbre hice mi rutina de ejercicio. Luego, me fui a Wendy’s una tienda de comida rápida. En una esquina de dicha localidad (específicamente en el estacionamiento), me encuentro con un sujeto sentado al margen del camino. Estaba dando gritos y hablando incongruencias. Se nota que no está bien y padece de sus facultades mentales. Tal vez, el vicio o, quién sabe qué otros factores sociales o congénitos lo condujeron a tal situación. Cuando me acerco a la entrada de Wendy’s el sujeto se percata de mi presencia….y comienza a gritar con gran fuerza. Luego, queda en silencio, cabizbajo y meditabundo. Seguí mi camino, estaba hambriento el tiempo de ejercicio me tenía exhausto.

Mientras yo comía (en el Wendy’s) mi pequeña y modesta cena (una Cesar salad) el sermón que prediqué vino a mi mente. Y me dije: “Pablo Edward….Te acabas de encontrar con uno de aquellos que están al margen del camino. Con uno de aquellos que no tienen voz. Uno que otros rechazan por su condición de vida. Uno que es “invisible” ante la sociedad. Al igual que el ciego Bartimeo le gritó a Jesús: ‹‹¡ten compasión de mí!››, éste sujeto te ha gritado a ti. ¿Pablo, qué vas a hacer?

Salí de allí para ver si el sujeto seguía en aquella esquina. Así es….estaba sentado y en silencio. Entré a Wendy’s e hice lo que tenía que hacer. Al ir donde él, compartí unas breves palabras y le dije “toma ve en paz.”

Compartir esta experiencia no tiene el propósito de divulgar lo que hice, sino recordar que existen muchos como éste sujeto, en el camino, esperando un acto de misericordia y de compasión. No para que otros vean ‘cuan buenos’ podemos llegar a ser. Sino, porque resulta necesario ejercitar (promover) la piedad y el bienestar de mi prójimo. Una mejor sociedad se desarrolla –no desde la teoría o la hueca retórica moralista, sino desde la praxis del amor. Aquel día: ¿Cómo acostarme en la noche sin haber puesto en práctica lo que había predicado en la mañana? ¿Cómo ser discípulo(a), hoy, sin vivir el discipulado? A veces, somos egoístas y decidimos a quién ayudar y a quién no. En otras ocasiones, nos preguntamos quién realmente es mí prójimo. La multitud de prejuicios a los que somos socializados nos impide ver a ese que está próximo a mí. Creo que nos pasa a todos. La respuesta es sencilla: mi prójimo es todo aquel o aquella que está a mi lado…en mi camino, o al margen del mismo.


Publicado el: Miércoles, 21 de octubre de 2015 a las 3:27 pm

Inter de Aguadilla marcha por la concienciación sobre el Cáncer del Seno

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Bajo el ardiente sol, profesores, estudiantes y sobrevivientes de cáncer caminaron desde la zona industrial de Aguadilla por la carretera 459 hasta llegar a los predios de la Universidad Interamericana. La marcha  llevó un mensaje de concienciación.

Fuente:
Wole TV


Publicado el: Martes, 20 de octubre de 2015 a las 5:19 pm

Oficinas de Servicio Centro de Estudiantes

Arte Cintillo Oficina de Servicios 2015